La inflamación es una respuesta del sistema inmunitario para proteger el organismo de infección y lesiones. Su finalidad es localizar y eliminar el tejido dañado para que el cuerpo pueda empezar a recuperarse.

La inflamación se produce como respuesta natural del organismo ante una lesión.

La inflamación aguda es una respuesta inmunológica que suele durar solo unos pocos días y ser beneficiosa para la curación, aunque suele ir acompañada de sensaciones desagradables, como picor y molestias.

Ocurre cuando el sistema inmunitario trata de proteger los órganos contra las infecciones y lesiones. Su objetivo es localizar y eliminar el tejido dañado para que el cuerpo pueda comenzar a curarse.

Cómo reducir la inflamación de nuestro organismo de forma natural.

Este concepto, el de inflamación, no sólo se reduce a un punto en concreto de nuestro cuerpo tras un golpe o lesión, también se puede hablar de una inflamación interna del organismo. Reducir la inflamación no es tan difícil cómo parece y podemos conseguirlo de forma natural cambiando algunos pequeños hábitos.

1. HAZ EJERCICIO FÍSICO

Una actividad física moderada, placentera y adecuada a las necesidades de cada persona tiene un efecto antiinflamatorio e inmunoestimulante. Es decir que estimula tus defensas de forma natural. El músculo activado se comporta como una glándula que libera en la sangre sustancias antiinflamatorias y frena la producción de células grasas.

2. NO TE ESTRESES

Practica actividades como la meditación, la relajación, el yoga, recibir masajes o la sanación energética. Hay muchas actividades que te ayudan a reducir el estrés y conectar contigo mismo en profundidad, puedes elegir la que mejor se adapte a tu personalidad y a tu estilo de vida.

También es eficaz pasear por un parque o junto al mar y respirar conscientemente. Y siempre que puedas sonríe y abraza.

3. DUERME BIEN

Levantarnos descansados es reflejo de un sueño reparador. Un adecuado patrón de sueño protege de la inflamación a través de la melatonina, hormona que se segrega durante el sueño en oscuridad y que modula la inflamación y la oxidación. Para no inhibirla, evita el trabajo ante pantallas antes de dormir, la luz durante la noche y la exposición a microondas procedentes de teléfonos móviles, inalámbricos y redes wifi.

4. ACUDE A LA NATURALEZA

El contacto con las plantas y los entornos naturales regula los ciclos neurohormonales. Un paseo por el bosque, por ejemplo, provoca cambios fisiológicos con efectos antiinflamatorios, sedantes e inmunoestimulantes.

Haz un hueco en tu rutina para conectar con la naturaleza, tu cuerpo te lo agradecerá.

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